¿POR QUÉ MURIÓ JESÚS? Tim Keller
El siguiente extracto es parte del estudio “¿Qué es el evangelio?” o llamado originalmente “Evangelio y Corazón” de Tim Keller. Esta es la lección # 5. Puedes hallar el estudio completo en español en el siguiente link:
http://www.redeemer2.com/rcpc/rcpc/index.cfm?fuseaction=resources
Mucha gente que cree en Dios, en el pecado, y en la deidad de Cristo, sin embargo no entiende la pregunta: ¿Pero, por qué Jesús tuvo que morir? ¿Por qué no podía Dios sólo perdonarnos?
CONCEPTO CLAVE- LA CRUZ
"Expiación" significa quitar barreras para crear una nueva relación. La Biblia revela lo que significa esto al presentarnos cinco "facetas" o aspectos de la cruz:
· Sacrificio- El pecado es impureza, es una contaminación que nos hace incapaces para vivir en comunidad. Esto crea vergüenza y un sentimiento de ser inaceptable por lo demás. Pero en la cruz Jesús fue avergonzado y excluido (Mat. 27.46; Heb, 13.11-13) de manera que nosotros pudiéramos ser purificados y limpiados del pecado (Heb.1.3, 9.13-14). Así, la cruz quita la barrera de la vergüenza.
· Deuda- El pecado es una obligación (Mat.6.12). Cuando no podemos pagar nuestras deudas esto acarrea esclavitud (en las culturas antiguas) o pérdida en bancarrota (hoy). Pero en la cruz Jesús pagó un "rescate" (Marcos 10.45) de modo que nosotros pudiéramos ser redimidos libres de la esclavitud (1 Tim. 2.6; 1 Cor. 6.20) Así, la cruz quita la barrera de deuda.
· Batalla- El pecado es una fuerza maligna de estar centrados en sí mismos y deseo de acumulación de poder que hay en el mundo y en nuestros corazones. Pero en la cruz, Jesús desenmascaró y desarmó a los poderes del mal (Col. 1.12-14, 2.14-15; Jn. 12.31-33) haciendo lo opuesto, a través de auto-sacrificio y servicio (1 Cor. 1.18-31). Así, la cruz quita el poder del mal sobre nosotros.
· Relaciones- El pecado es una relación rota, rechazando que Dios sea central en nuestros corazones. Dios es algo indiferente para nosotros y nos distanciamos de él (Rom. 5.10) Pero en la cruz Jesús quita la ira de Dios sobre nosotros (Heb.9.5; Efesios 2.3-5; 1 Juan 2.1-2) y vuelve nuestros corazones hacia él como Abogado y Mediador. Así, la cruz quita la barrera de enemistad.
· Ley- El pecado es una violación de la Ley y el carácter justo de Dios. Esto crea culpabilidad. Pero en la cruz Jesús se puso en nuestro lugar legal (Is.53.11, 12), tomó el juicio que merecíamos (1 Ped. 3.18; Rom. 3.21-26; Gál. 3.13), para que nosotros podamos obtener el trato que él merecía (2 Cor.5.21). Así, la cruz quita la barrera de la culpabilidad.
Ninguna de estas metáforas transmite todas las riquezas del alcance de la cruz. Pero a lo largo de todos estos temas hallamos un sencillo tema– la auto-sustitución de Dios. Dios mismo suplió lo que nosotros debimos haber dado. El es excluido, fue a la bancarrota, fue hecho prisionero y rechazado, recibe la ira de Dios y el juicio — en nuestro lugar– y así, nosotros podemos ser aceptados y liberados.
El justo, amante Padre se humilló a sí mismo para llegar a ser carne, pecado y maldición por nosotros en y a través de su único Hijo, con el propósito de redimirnos sin comprometer su propio carácter. El evangelio bíblico de la expiación es Dios satisfaciéndose a sí mismo al sustituirse él mismo en lugar nuestro… El concepto de la sustitución puede ser dicho entonces, como el lugar donde descansa el corazón de tanto el pecado y la salvación. Porque la esencia del pecado es que el hombre se sustituye a sí mismo por Dios, mientras que la esencia de la salvación es Dios sustituyendo al hombre. El hombre se afirma a sí mismo contra Dios y se pone a sí mismo donde sólo Dios merece estar; Dios se sacrifica a sí mismo por el hombre y se pone a sí mismo donde sólo el hombre merece estar. El hombre exige prerrogativas que sólo le pertenecen a Dios; Dios acepta castigos que sólo le pertenecen al hombre.
Etiquetas: cruz, Estudios Keller, Tim Keller
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