Desde la eternidad Dios existe como Padre, Hijo y Espíritu en una gloriosa, plena, y rica comunión. No hay ningún vacío, ni roce, ni temor, ni tirantez en este glorioso círculo. La vida trinitaria es una vida de comunión e intimidad inmutable motivada por un apasionante interés mutuo y deleite. Este amor, que da lugar [...]