PECADO Y GRACIA. Génesis 4.1-16. Tim Keller

La historia de dos hermanos…hijos de Adán y Eva…Caín y Abel…uno mata al otro…Pero esto es una historia de la vida, es decir, este relato nos presenta la vida como es. Esta se desarrolla al este del Edén, esto es, en un mundo caído, fuera del Edén. Por eso no sólo sucede en esa historia, sino es como sigue siendo hoy al este del Edén. Esta historia nos presenta tres cosas o realidades que siempre están presentes en la vida de una persona. Estas son: Pecado, Gracia, y Salvación. Estas tres cosas estuvieron en la historia  de Caín y Abel…Pero también están en la vida de cada persona, en tu propia vida, pecado, gracia y salvación.  

1. EL PECADO AMENAZA Y QUIERE DOMINAR A CAIN.

“Entonces el Señor le dijo: ¿Por qué estás tan enojado? ¿Por que andas cabizbajo…” Gén. 4.6-7 

Esta historia dice que Caín cometió el pecado de matar a su hermano. Matar es pecado…lo sabemos. Pero  la historia no está hablando aquí de un niño bueno y de un niño malo. ¿Qué dice el comienzo del relato sobre la diferencia entre ellos?… Ninguna diferencia. Esta historia no dice que Abel era un joven bueno, que iba a la iglesia, que le ayudaba a sus padres. No. Y de Caín no dice que era un joven malo, que se emborrachaba, que le gustaba el pleito. No. ¡Los dos hacían ofrendas a Dios! Los dos creían en Dios, Los dos adoraban a Dios, Los dos buscaban a Dios…”Caín presentó al Señor una ofrenda del fruto de la tierra. Abel también presentó al Señor…”v.3-4

Pero Dios dice algo de Caín…algo que estaba en la vida de Caín: v.7…”El pecado te acecha…” Es interesante que Dios diga esto de Caín… Caín hacía ofrendas…Caín buscaba a Dios… Y Dios le dice estas cosas…”El pecado está tocando a tu puerta”…El pecado no es sólo romper un mandamiento (Caín todavía no lo hacía)…El pecado es un poder…El pecado es una amenaza que siempre está acechando…Es una fuerza que domina…Como un animal…como un tigre…

Es decir, en la superficie, Caín y Abel parecían iguales, pero algo dentro de Caín no andaba bien. Pecado no es sólo escoger algo malo… El pecado es un poder…El pecado crea una fuerza en tu vida…Y cuando el pecado te agarra este te envenena, te daña, te amarga, a ti y a los que están a tu alrededor…te destruye…te pone en desventaja.

¿Conoces tu los pecados que te acechan?… Por definición las cosas en tu vida que más te destruyen son las cosas que piensas que no son malas; son las cosas por las que presentas excusas. Yo no soy esto, yo no soy eso lo otro… Pero esto te está envenenando, te está dañando, destruyendo. El punto es que el pecado está ahí en la vida, siempre amenazando. Este siempre está allí al este del Edén.    

2. DIOS BUSCA A CAÍN CON SU AMOROSA GRACIA.         

“Tiempo después, Caín presentó al Señor una ofrenda…” Génesis 4.3-5 

Muchos creen que el Dios de la Biblia es un Dios enojado…de juicio…que anda como policía… viendo las cosas que haces mal… Que el Dios del Nuevo Testamento es un Dios de amor, y que el Dios del Antiguo Testamento es un Dios de fuego, de tormenta, de ira. Pero aquí vemos a un maravilloso consejero. Aquí vemos a Dios buscando a Caín: “Entonces el Señor le dijo: ¿Por qué estás tan enojado? ¿Por qué andas cabizbajo?” Dios buscó a Caín… Dios busca a las personas con su gracia y misericordia.  ¿En qué momento estaba enojado y cabizbajo Caín? ¿Después del asesinato a su hermano? No… Antes, ¡Después de la ofrenda que le dio a Dios!: “Por eso Caín se enfureció y andaba cabizbajo” v.5. Ahora, ¿Por qué Caín estaba enojado?  Aquí dice que Caín estaba enojado porque Dios había visto con agrado a Abel y su ofrenda. Y, ¿Qué era lo malo de la ofrenda de Caín?

Los dos habían ido a buscar a Dios y a darle una ofrenda. Abel de animales y Caín de los frutos de la tierra…Pero Dios se agradó de la ofrenda de Abel. Mira como Dios va con Caín, y se acerca a él y le pregunta…”¿Por qué estás enojado?” Aquí vemos a un Dios queriendo aconsejar, orientar, es decir, Dios no viene como maestro, sino como un consejero. Un maestro asume que la otra persona ignora cosas, pero un consejero sabe que la otra persona necesita ser orientado. Dios viene así, queriendo que Caín entienda algo… Que tal vez su ofrenda no fue agradable, pero podía analizar, reconsiderar, y enderezar su relación con Dios. En el v. 7 Dios le dice, “Caín, tu puedes dominarlo”…Dios se preocupa para que Caín pueda entender lo que había pasado con su ofrenda…”Caín, quiero explicarte, pero primero piensa, ¿Entiendes tu enojo? Estás enojado y desanimado, ¡vamos a descubrir juntos lo que sucede!”

El Dios de gracia que llama y se acerca…Y esto se aplica también a tu vida…Cuando hay pecado, Dios te llama… Y te dice:   “Tu puedes cambiar”. Y esa es la pregunta: ¿Por qué estás enojado? Muchas veces estamos enojados con la vida porque esperamos favores de Dios y no pasa nada. Dios no nos da lo que queremos… Caín estaba enojado porque él esperaba que su ofrenda fuera recompensada, no la de su hermano. Caín no le dice a su hermano: “¡Bien, hermano mío!”, sino que se enoja con su hermano. Entonces, ¿Cuál es el problema de Caín?

Una clave para entender esto, está en el significado de sus nombres. Los nombres en la Biblia tienen mucho significado. Eran puestos a las personas con propósito (Pedro, Abraham). El nombre “Caín” significa “productivo, fructífero y exitoso”. El nombre “Abel” significa “indigno, sin valor e insignificante”. ¡Esto no era un accidente! Caín era el triunfador de la familia. Caín era el exitoso de la familia. Caín era el próspero y progresista. Y Abel iba siempre atrás…Abel iba lento. Abel era menos exitoso.Y esta actitud que había en sus vidas por sus nombres, afectó su manera de acercarse a Dios.

Caín estaba enojado porque Abel, el “indigno y don nadie”, fue recompensado. Y Caín esperaba que sería él, el “productivo y exitoso”, el recompensado por Dios. ¿Por qué estaba enojado? Caín estaba enojado porque él se consideraba mejor que Abel… Y esperaba en su relación con Dios más del favor de Dios que su hermano. ¿Por qué estaba enojado? Porque la identidad de Caín estaba basada en relación a Abel. El era grande porque el era mejor que su hermano Abel.

El poder del pecado descansa no tanto en suprimir el mal, o la violencia, sino en qué está basada y en qué estás manteniendo tu propia falsa identidad. La esencia del pecado es construir tu identidad fuera de Dios. La esencia del pecado es decir: “Lo que me hace mejor, lo que me hace grande, lo que me hace valioso es que yo haga esto o haga aquello…yo sea exitoso en esto…” Y esto es lo que hace que yo sea alguien o no sea nadie. Y esto depende de los valores que existan en la cultura. Caín esperaba recompensas, bendiciones, sus favores… eso es la religión…”Yo obedezco, por lo tanto…”

“¿Por qué estas enojado?”…Por eso…Porque Caín el esforzado y exitoso no había recibido nada. La religión siempre va a producir hombres y mujeres enojados, desanimados y peor: siempre propensos a caer en pecado. Eso fue lo que pasaba con Caín… ¡Y eso que el era el mejor muchacho!… La esencia del pecado es pensar que otras cosas aparte de Dios es lo que te recompensarán de parte de Dios. “Yo soy esto…”, “Yo hice esto” o “Yo soy alguien” y el no es “nadie”, “Yo merezco…El no.”  Y vas a estar enojado.

Todos los problemas de tu vida tienen que ver con estas cosas. Pero si tu vas como fue Abel: “No te pido nada a cambio, no tengo nada, no soy nada, no te reclamo nada” Dios se va a agradar de ti. Lo que Dios quiere que tu veas es que el hace todas las cosas por gracia…Como un regalo… No por que tu te lo ganas, o porque te lo mereces. Y si tienes pecados, también Dios quiere trabajar con tu pecado, el quiere que te des cuenta de su gracia. Se cuidadoso: si tú no vives tu vida basada en la gracia de Dios, vas a estar enojado, mas desanimado, más desesperado, como Caín.  

3. DIOS OFRECE LA SALVACIÓN  A TRAVÉS DE LA SANGRE.

“Caín habló con su hermano Abel. Mientras estaban en el campo….” Génesis 4.8-10 

¿Cómo escapar de la amenaza del pecado? ¿Cómo recibir la gracia de Dios?Con la salvación de Dios…la respuesta es por la sangre. ¿Cuál fue la diferencia entre Abel y Caín? ¿En la superficie? Ninguna. Ellos hicieron la misma cosa, el mismo servicio, los dos ofrendaron a Dios.

¿Qué es lo que te dice la gente para que no hagas lo malo?…Se bueno…ve a la iglesia…ora mucho…da a los pobres… estudia la Biblia. ¡Caín hizo todo eso! ¿No lo ves? ¿Qué fue lo que falló?… Un texto: “Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más aceptable que el de Caín…” Hebreos 11.4 Dicho de otra manera: “Abel dio su ofrenda en fe”...Y Caín no… “Ah ya entendí, Es que Abel tenía fe y Caín no”…No…Caín sí tenía fe. Caín creía en Dios. El asunto es que no es una fe general. “Yo creo en Dios”. No es esa clase de fe.

Es fe en la gracia de Dios, es fe en el evangelio. Es fe en la obra Cristo en tu lugar.

Abel y Caín ofrecieron su ofrenda de maneras diferentes. Abel ofreció su ofrenda en fe, como una respuesta en gratitud a Dios… por fe en su salvación ya realizada, porque Dios ya había prometido salvación a Adán y Eva cuando los vistió con pieles de animales. Y Los padres se lo enseñaron a sus hijos.

Caín dio su ofrenda para salvarse, para que le fuera bien para vivir bien, a cambio.Si tu vienes a la iglesia, o si tu das tu diezmo, si tu das tu ofrenda, sólo para esperar a cambio un favor de Dios tu estás confiando en tus buenas obras para tener bendiciones en la vida y salvación…eso es religión… eres el hermano mayor de la parábola, eres un fariseo religioso… Confías en tus buenas obras, pero Abel no lo hizo así.

Y esta es la clave. El Cristianismo es esto…Podemos ver el evangelio en Gen.4.10:

“Desde la tierra la sangre de tu hermano reclama justicia.”

La sangre de Abel clamaba justicia…Eso fue lo que le dijo Dios a Caín…Y después hubo otro Abel que derramó su sangre por ti: “Jesús, el mediador de un nuevo pacto; y a la sangre rociada, que habla con más fuerza que la de Abel.” Hebreos 12.24

El Abel verdadero, Jesús, murió y derramó su sangre para salvarte… Jesús es el verdadero Abel que derramó su sangre en la cruz para que fueras aceptado por Dios. ¿Quién mató al Abel verdadero? ¿Las prostitutas?, ¿Los pobres? ¿Los marginados? No. ¿Quién mató a Jesús? Los Caínes, La gente buena, los fariseos religiosos, los hermanos mayores, la gente religiosa mató a Jesús, los líderes… los que confiaban en sus obras…Los Caínes mataron al verdadero Abel… Pero este Abel es mejor que aquel Abel. Porque este fue un Abel para ti. Y hoy todavía la sangre de Jesús clama desde la tierra, clama a Dios por justicia. Eso fue lo que le dijo Dios a Caín: “Desde la tierra, la sangre de tu hermano reclama justicia.”

Si te dieras cuenta de cuán seguro es construir tu identidad en la justicia de Cristo.Por eso murió Jesús, para perdonarte tus pecados. Para darte su justicia.Si tú pones tu fe en lo que Cristo hizo por ti, Dios te da su salvación. No necesitas tomar la salvación de otra cosa. No necesitas construir tu identidad en algo fuera de la justicia de Cristo.

Una palabra final. Caín se fue lejos, pero Dios le ofreció su salvación. Esto es algo asombroso. El autor, Derek Kidner: “Cuando Dios puso su marca en Caín, esta no era un estigma, era un salvoconducto, era una señal de protección, de misericordia” ¿Cómo pudo Dios haber hecho esto?… Porque así es Dios. El Dios de gracia. El extiende su misericordia. Los Caínes odian a los Abeles. Los Abeles nunca odian a los Caínes. ¿Qué acerca de ti? Dios ofrece salvación a través de la sangre del verdadero Abel.  

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